El GEER lidera el primer consenso nacional para unificar el manejo de la fractura vertebral osteoporótica
El GEER, junto con otras seis sociedades científicas (SERMEF, SEGG, SECOT, SEEN, SEIOMM y SERAM), ha alcanzado el primer documento de consenso multidisciplinar para el abordaje de la fractura vertebral osteoporótica aguda (FVO) en España. Publicado en la revista Archives of Osteoporosis bajo el título "Multidisciplinary management of acute osteoporotic vertebral fracture: results of a national Delphi consensus", este trabajo es el resultado de un proceso Delphi en el que han participado 64 expertos con el objetivo de reducir la variabilidad clínica y establecer un marco de actuación unificado dentro del Sistema Nacional de Salud.
El documento nace para dar respuesta a la ausencia de una guía nacional que armonice el diagnóstico y tratamiento en un escenario de progresivo envejecimiento demográfico. Con una prevalencia de osteoporosis de entre el 22 % y el 25 % en mujeres mayores de 50 años, cifra que aumenta significativamente a partir de los 70, el consenso subraya la necesidad de protocolos que eviten diagnósticos tardíos. La guía establece la radiografía simple como prueba inicial de elección y reserva la resonancia magnética para determinar la antigüedad de la fractura o ante dolor persistente, optimizando así el circuito asistencial.
En el plano terapéutico, el consenso el control analgésico y la recuperación funcional temprana, minimizando las inmovilizaciones prolongadas que exacerban la fragilidad. El documento recalca que la FVO es, per se, un criterio diagnóstico de osteoporosis establecida, lo que obliga a iniciar de inmediato medidas de prevención secundaria. El objetivo clínico no es solo el manejo del episodio agudo, sino la reducción drástica del riesgo de refractura y de la morbimortalidad asociada a la dependencia funcional.
Este hito estratégico busca mejorar la recuperación funcional y optimizar los recursos sanitarios frente a un desafío de salud pública creciente. Al estandarizar el seguimiento y la articulación entre niveles asistenciales, el consenso se consolida como una herramienta esencial para el trabajo conjunto entre especialistas hospitalarios y Atención Primaria, garantizando la continuidad asistencial, la adherencia terapéutica y la reevaluación periódica del riesgo.